Dos estudiantes de Stanford, con experiencia en agricultura y robótica, se conocieron en 2011 en un curso de Steve Blank y decidieron emprender para una agricultura sostenible a través de la robótica, aprendizaje automático y visión por computadora. Nace Blue River Technology, que evoluciona hacia una empresa de inteligencia artificial que fabrica equipamiento que permite a los agricultores gestionar sus plantas individualmente y elimina la necesidad de rociar campos completos de una sola vez, reduciendo el uso de químicos en hasta un 90%. Levantaron US$ 30 millones de financiamiento y fue comprada en US$ 300 millones en 2017 por Deere & Co, líder en equipamiento para la agricultura y construcción.

El ecosistema chileno es reconocido y tiene buenos ejemplos como Instacrops, un emprendimiento basado en el “internet de las plantas”, en plena fase de crecimiento y expansión internacional. Sin embargo, nuestro ecosistema tiene problemas serios en capacidad y colaboración. Para colaborar hay que confiar, y una mala noticia es que solo el 12% de los chilenos confía en el resto, mientras que otros países superan el 50%. A pesar de esto, las empresas chilenas que innovan colaborativamente han aumentado de un 7,3% a un 19,3%, por debajo del 33% promedio OCDE.

Necesitamos aumentar los éxitos y abordar la eventual falta de recursos, conocimiento y activos complementarios. La evidencia internacional es consistente: la colaboración aumenta el impacto, velocidad, disponibilidad de recursos y gestión de riesgos. En el contexto nacional, estudios preliminares del Centro de Innovación UC indican que la colaboración en proyectos de I+D empresa- empresa y empresa-universidad impacta positivamente en la probabilidad de exportar.

Para sectores tradicionales donde Chile es un jugador global, el desarrollo de innovaciones colaborativamente es central. Es una manera de avanzar más rápido en una carrera en la que ya estamos tarde.

Aquí vemos un equipo altamente calificado haciendo Investigación y Desarrollo (I+D) y abordando desafíos de alto potencial en una industria tradicional. Todo esto en un ecosistema de desarrollo y financiamiento de alto nivel, con un stock amplio de conocimiento, profesionales y redes en un ambiente colaborativo.